Chica de las cavernas.
Déjame entrar.
Porque sabes que lo deseas tanto como yo.
Y no es fácil sumar cantidades.
Y no es fácil repetir todo lo que pienso.
Chica de las cavernas.
Déjame entrar.
Porque sabes que tu religión es
una pérdida de tiempo.
Y nada de lo que me digas me hará cambiar.
Y nada de lo que cambie te hará sentirte mejor.
Así que chica de las cavernas déjame entrar.
He conocido a tu padre.
Vive demasiado lejos y no le caigo bien.
Pero él a mi tampoco.
Aunque escuche la música en vinilo.
Y beba whiskey del bueno.
Pero tú si.
Tú si eres lo que necesito.
O al menos lo que añoro.
Así que chica de las cavernas déjame entrar.
Antes de que sea demasiado tarde.
Y todo se ponga oscuro.
Y mi vista se ciegue.
Chica de las cavernas, ¡vamos!